Año de inicio
La instalación tiene raíces históricas, pero la transformación estratégica arranca en 2015, alineada con la Estrategia Smart City. Madurez con las plantas de biometanización y el triaje óptico entre 2021 y 2024.
Destinatarios
Población urbana y rural, sector comercial —agroalimentario, hostelería y comercio— y un ecosistema de innovación con startups y centros de investigación.
Alcance
100 % del municipio. Es la infraestructura central que procesa todo el residuo, envases, biorresiduo y voluminosos del territorio.
Financiación
Público-privada de alto rendimiento: infraestructura de titularidad municipal y operación industrial privada, hoy a cargo de PreZero.
El problema a resolver
El modelo lineal —extraer, usar, tirar— era insostenible demográfica y ambientalmente. Los vertederos convencionales entierran recursos aprovechables y son una fuente importante de metano y de gases de efecto invernadero.
Para cumplir la Agenda Urbana 2030 y la Estrategia de Economía Circular 2030, Murcia necesitaba una solución a escala industrial que convirtiera el residuo en recurso energético y material. La transición mitiga el impacto climático del tratamiento y, al mismo tiempo, refuerza la resiliencia de recursos de la ciudad.
+175.000
Toneladas de CO₂ evitadas al año, cifra auditada que certifica la eficacia del modelo.
100 %
De la población servida: es la infraestructura central de tratamiento del municipio.
4
Materiales recuperados en masa por las líneas ópticas: plástico, papel, acero y aluminio.
Cero
Residuo como horizonte: un complejo plenamente integrado de valorización energética.
Tres ejes estratégicos
El complejo opera con automatización avanzada y se estructura en tres ejes que van del material a la energía y, de ahí, a la investigación aplicada.
Eje 01
Inteligencia óptica y recuperación de materiales
Líneas de clasificación robotizada y sensores ópticos recuperan de forma masiva plásticos, papel, acero y aluminio. Ese proceso de alta precisión reintegra miles de toneladas de materia prima secundaria en la economía circular y evita la extracción de recursos naturales nuevos.
Eje 02
Valorización energética y biometano
El pilar más innovador. La planta captura el biogás que desprende la descomposición de materia orgánica y lodos y, mediante upgrading, lo depura en electricidad y biometano limpio. Ese combustible se inyecta en la red o mueve la propia flota municipal de recogida: el bucle energético urbano queda cerrado.
Eje 03
Living Lab circular
El Ayuntamiento usa el complejo como banco de pruebas real. Al escalar la recogida separada de biorresiduo —el contenedor marrón— y participar en consorcios europeos como Valuewaste, conecta la gestión municipal con startups e investigadores que desarrollan modelos de negocio basados en la circularidad.
Resultados
Clima auditado
Entre la recuperación de materiales y la captura de biogás, la instalación evita más de 175.000 toneladas de CO₂ al año.
Resiliencia de recursos
La gran mayoría del residuo orgánico de la ciudad ya no acaba en vertedero: se transforma en energía verde y en compost orgánico de calidad, recurso vital para la productividad y la competitividad de la Huerta de Murcia.
Cultura ambiental
La planta ha trascendido su papel industrial para convertirse en centro de educación ambiental: con los programas de Valuewaste y las visitas guiadas recibe a escolares y vecinos, impulsando el paso del simple reciclaje a una filosofía de residuo cero.
Lo que sale de las casas de Murcia vuelve a Murcia: como energía en la flota y como compost en la huerta.
Modelo de financiación
Agentes
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